
El aceite es un lubricante de vital importancia para el funcionamiento de un coche. Se encarga de lubricar las diferentes partes del motor, de forma que cuando se éstas mueven pueden rozar entre sí de forma fluida. El movimiento de esas piezas es imprescindible para que el motor se ponga en marcha, de ahí la importancia de tener siempre los niveles de aceite adecuados en el coche. La clave está en la lubricación.
Entonces, ¿qué pasa si no hay aceite en el motor? Que el coche seguirá funcionando, pero esas piezas rozarán de forma mucho más agresiva entre sí, destrozándolas y finalmente quemándolas. Se fundirán debido a las altísimas temperaturas que se generan en el motor.
Es algo de lo que seguro te habrás dado cuenta en más de una ocasión. Nada más apagar el motor del coche el vehículo desprende un gran calor por diferentes partes. Algo que se agrava si no hay aceite. Por lo tanto, quedarse sin aceite en el coche es un problema grave al que es mejor no llegar o apurar hasta el final. Las consecuencias y los costes pueden ser irremediables.
¿Cómo sé si mi coche tiene los niveles de aceite adecuados?
La mejor forma de detectar si los niveles de aceite del coche son buenos es medir el nivel con una varilla cada 3000 o 4000 kilómetros. Un gesto sencillo que nos puede evitar de males mayores. Si tienes habilidad puedes hacerlo por ti mism@. Y si no te atreves a meter mano en tu vehículo lo mejor es que lo lleves a tu mecánico de confianza para que lo revixen.
Un buen mecánico de coches te dirá con sinceridad cómo tienes los niveles de aceite o si es hora de renovarlo completamente. También puede suceder que el aceite haya perdido calidad y no esté haciendo bien su trabajo de lubricar el motor. En cualquier caso, exige siempre que el aceite de coche sea de primera calidad. Es mejor no ahorrar en algo así.
Si crees que tu coche pierde aceite pide en tu taller de coches que hagan una revisión de las diferentes piezas del vehículo. Puede parecer que el aceite se haya gastado de forma rápida, cuando en realidad lo que suceda es que el aceite se esté filtrando por alguna junta, el tapón…
Muchos conductores detectan el problema al coger el coche por la mañana y ver un pequeño charco en el suelo. Este rastro es un motivo más que suficiente para ponerse alerta, ya que si no es el aceite del coche puede que sea otro líquido, como el agua o el refrigerante. Como hemos dicho, mejor prevenir que lamentar.
Resumiendo, el aceite de coche es un lubricante esencial para el buen funcionamiento del motor y del coche. Controla su estado, comprobando tanto la cantidad como la calidad del mismo. A la larga, tu coche lo agradecerá, y tu bolsillo también.
Más información sobre el servicio de cambio de aceite de Talleres Roll Cars